Sobre las ruinas de la ciudad que fue
He decidido regresarte
A las calles que fuimos

Trazando avenidas, parques y edificios
A veces, tu ombligo
¿Qué vamos a hacer con esto?
Una fuente, dijiste
Una fuente, pues, a la que regresar
Sin arrojar monedas

No sé, dile tú la verdad a mis huesos
Júrales que sucedimos
Que todo es tan definitivo como tu cadera
Tan terminante como tu hombro suave
Que todo sabe a verdad amarga pero caliente
Café, café tú, café la mañana en que me iba

Aproveché un descuido
No me tomé el café
No dije adiós
Te dejé sola
Ni siquiera escuchaste
El chasquido de la puerta